El mundo despide a un genio, Steve Jobs
Hoy amanecía con la con la triste noticia de que Steve Jobs, fundador de Apple había fallecido a los 56 años de edad después de su larga lucha contra la enfermedad que le consumía. Aunque pese a estar enfermo durante tantos años se había mantenido siempre al frente de la compañía, ya fuese en primera línea o en el backstage, al renunciar definitivamente el pasado agosto ya se podía entrever que la cosa pintaba bastante mal.
Se fue dejándonos grandes frases como: Si vives cada día como si fuera el último, algún día acertarás… Cada día me miro al espejo como si fuera el último”, parte del discurso que pronunció en el año en 2005 en un acto de graduación en la Universidad de Stanford.
Pese a no estar muy de acuerdo con las políticas que Apple aplica a sus productos, mi admiración por éste señor es más que notable. Sólo el fue capaz de ver dónde nadie podía, soñar e innovar con cada paso que dio en su compañía hasta límites insuperables. Acercó el mundo de la informática a todos creando soluciones, no meros productos, en definitiva, para mi siempre será un genio del mundo de los negocios. Todo un ejemplo a seguir.
Repasemos un poco sus comienzos ya que la mayoría sólo conoce que fue el fundador de una marca que así como hoy está en la boca de todos, en el pasado tuvo sus baches e incluso estuvo a punto de desaparecer en el olvido. Como Jobs en su día fundó Pixar, el estudio de animación más rentable y exitoso del mundo ahora propiedad de Disney o que también fue expulsado de su propia empresa, que al borde del abismo lo volvió a fichar para lanzar iPod y llegar a ser lo que es hoy en día Apple, un gran icono dentro del mundo de la tecnología.
Steve Jobs está considerado el impulsor del éxito de Apple y el autor intelectual de los productos que llevaron a lo más alto a la compañía, entre ellos el teléfono móvil iPhone, el reproductor de música iPod o la tableta iPad.
En 1976 fundó la compañía junto a Steve Wozniak y Ronald Wayne, y jugó un papel fundamental en la revolución de los ordenadores personales. En 1985 fue expulsado de la empresa, lo que provocó una caída en los ingresos de Apple, que se revirtió sólo con su regreso en 1996.
Durante el periodo en el que estuvo alejado del entorno de la manzana, en 1986, Jobs compró una división de animación digital al cineasta George Lucas por diez millones de dólares, la rebautizó Pixar y la convirtió en el estudio de animación más exitoso del mundo. Luego se lo vendió a Disney por 7.400 millones de dólares.
Además fundó ‘Next Computers’ para concretar su visión de ordenadores personales poderosos pero elegantes. A pesar de que fue un fracaso comercial, el científico Tim Berners Lee utilizó uno para crear la world wide web (www). Jobs vendió luego la compañía a Apple, donde su tecnología fue la base para el actual sistema operativo de Apple.
Cuando Jobs fue recontratado como jefe ejecutivo de Apple revitalizó la compañía con el iMac, un colorido ordenador de una pieza. Delineó una estrategia para convertir a los productos de Apple en el centro de un estilo de vida digital que estaba emergiendo.
A pesar de que fue superado estratégicamente por su gran rival Bill Gates, de Microsoft, Jobs mantuvo la misma visión digital con la que comenzó, que sostiene que para que los ordenadores lograran su rendimiento óptimo Apple tenía que mantener el control tanto del hardware como del software. Finalmente esta pertinaz insistencia fue la base de su éxito posterior.
Apple lanzó el iPod en 2001 y en 2003 la tienda online de música de iTunes, que en siete años vendió más de 10.000 millones de canciones y dominó completamente el negocio de música online.
El siguiente gran éxito de Jobs fue el iPhone, lanzado en 2007, que revolucionó el mercado de smartphones y está previsto que alcance un total de 100 millones de unidades vendidas para fin de año. La compañía lanzó el iPad en 2010, lo que generó una demanda sin precedentes para tablets y del que se han vendido más de 25 millones de unidades hasta el momento.
Este verano, Apple sobrepasó a Exxon como la empresa con mayor capitalización del mundo, unas tres veces Telefónica, la mayor empresa española. Cuando salió a bolsa en 1980 una acción costaba, según su precio ajustado, lo que hoy serían unos dos euros. Ahora cada una vale más de 280 (377 dólares).
Una pena no haber tenido capital en aquella época para invertir en Apple, un valor seguro y rentable por siempre.
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